Colegio al que le importa un rábano la PSU encontró a profesora constructivista necesitada de trabajo.
En mis discursos idealistas de antaño siempre planteé que mi meta era estar en un colegio de La Pintana con 40 alumnos en riesgo social. Bueno, hartas vueltas me di antes de llegar a eso, pero aquí estoy, sin haberlo buscado ni medido. Trato de llegar desprejuiciada a ese entorno complejo y la verdad es que me cuesta mucho hacerlo. Parece que finalmente las noticias paranoides de las nueve me provocaron algo, una discriminación latente, un temor oculto y sin embargo, poderoso. Hagamos un corte... hago un corte, en realidad. Estoy en pleno proceso de segmentación cerebral siempre con el objeto de reemplazar el prejuicio por el idealismo anterior. Y me encamino hacia allá rescatando a la profesora por antonomasia. Quién más poh, la Mistral. A mi prácticamente único y curioso lector le dejo unos fragmentos de sus Pensamientos pedagógicos:
Para las que enseñamos:
1. Todo para la escuela; muy poco para nosotras mismas.
2. Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.
3. Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional.
4. Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida.
(...)
8. Si no realizamos la igualdad y la cultura dentro de la escuela, ¿dónde podrán exigirse estas cosas?
9. La maestra que no lee tiene que ser mala maestra: ha rebajado su profesión al mecanismo de oficio, al no renovarse espiritualmente.
(...)
11. Más puede enseñar un analfabeto que un ser sin honradez, sin equidad.
12. Hay que merecer el empleo cada día. No bastan los aciertos ni la actividad ocasionales.
13. Todos los vicios y la mezquindad de un pueblo son vicios de sus maestros.
(...)
16. Todo puede decirse; pero hay que dar con la forma. La más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma.
(...)
21. La nobleza de la enseñanza comienza en la clase atenta y comprende el canto exaltador en sentido espiritual, la danza antigua -gracia y decoro-, la charla sin crueldad y el traje simple y correcto.
22. Tan peligroso es que la maestra superficial charle con la alumna [y el alumno], como es hermoso que esté a su lado siempre la maestra que tiene algo que enseñar fuera de clase.
23. Las parábolas de Jesús son el eterno modelo de enseñanza: usar la imagen, ser sencilla y dar bajo apariencia simple el pensamiento más hondo.
(...)
42. Toda lección es susceptible de belleza.
(...)
45. Todo mérito se salva. La humanidad no está hecha de ciegos y ninguna injusticia persiste.
46. Nada más triste que el que la alumna [y el alumno] compruebe[n] que su clase equivale a su texto.
jueves, enero 18, 2007
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